RAÚL PINA
Tras la salida de Jonathan Torres, Caballero es el siguiente en seguir sus pasos. El Alicante intenta frenar su marcha y los próximos días serán clave para conocer el desenlace de la situación. El malestar en la plantilla es notable, puesto que están pendientes de cobro las nóminas de septiembre y octubre.
Por otro lado, el partido aplazado entre Barça B y Alicante -que tenía que haberse disputado el pasado domingo en el Mini Estadi y que fue aplazado porque muchos futbolistas blaugranas estaban aquejados de procesos gripales, lesiones y compromisos internacionales- todavía no dispone de una fecha fijada en el calendario para que pueda llevarse a término. Con todo, el filial blaugrana solicitó a la Federación el aplazamiento fuera de los plazos establecidos y por ello el Alicante pedirá al estamento federativo que se haga cargo de los gastos ocasionados, ya que el desplazamiento fue en vano y la expedición alicantinista regresó la noche del mismo sábado.