EFE. ZURICH
La Comisión Disciplinaria de la FIFA decidió ayer imponer al seleccionador argentino, Diego Armando Maradona, una sanción de dos meses de prohibición de ejercer cualquier actividad relacionada con el fútbol y una multa de 25.000 francos suizos (unos 16.500 euros).
Maradona, de 49 años, ha sido castigado en un proceso disciplinario abierto de oficio por el organismo deportivo en relación con las declaraciones groseras que profirió contra la prensa tras el partido clasificatorio para el Mundial de 2010 entre Uruguay y Argentina, disputado el pasado 14 de octubre en Montevideo. La comisión tomó la decisión rápidamente, al término de una reunión de tres horas en la sede de la FIFA en Zúrich. Maradona, que fue escuchado en audiencia durante 40 minutos por la comisión, pidió disculpas "a la FIFA y a la gran familia del fútbol mundial", según indicó la comisión.
"La comisión tomó en consideración las disculpas y el arrepentimiento sincero del técnico al adoptar la decisión, que fue comunicada a Maradona después de la audiencia", señaló la FIFA.
La sanción, adoptada sobre la base del artículo 57 del Código Disciplinario de la FIFA, se aplica entre ayer y el 15 de enero de 2010, con lo que no afectará a la participación de Maradona en la Copa Mundial de Fútbol del próximo año, como se temía, pero sí a su presencia en el sorteo que tendrá lugar en Ciudad del Cabo el próximo 4 de diciembre, donde no podrá acudir.
El artículo en cuestión señala que "el que a través de actitudes violentas o de amenazas ejerza presión sobre un oficial de partido o perturbe de cualquier otro modo su libertad de hacer o no hacer, será sancionado con una multa mínima de 3.000 francos suizos y, además, con suspensión". Sin embargo, el presidente de la FIFA, Josep Blatter, había adelantado que el proceso de Maradona se basaría en el artículo 58 de ese código, referido a casos que involucran expresiones humillantes y denigrantes de carácter racista.