V. M. VICTORIA
La Universidad de Alicante volvió a acoger ayer un ejemplo de superación, que se viene repitiendo ininterrumpidamente con éxito durante los últimos dieciséis años. Un evento que congrega a casi setecientos atletas con discapacidad intelectual de Alicante -en su gran mayoría- Valencia y Murcia, y que durante unas horas saborean las mismas mieles de las grandes estrellas deportivas. Su éxito, en cualquier caso, no es colgarse la medalla de oro al final de cada prueba, sino demostrarse a sí mismos y a toda la sociedad que a ilusión no les vence nadie.
Movilizar a más de 1.200 personas para una competición deportiva no es una cuestión baladí. La cifra da una idea de hasta qué punto ha calado este acontecimiento organizado por UPAPSA, la unión provincial de asociaciones para personas con discapacidad intelectual en Alicante. Gracias a su trabajo y esfuerzo, así como a la vital aportación de 11.000 euros de la Diputación y a la colaboración de otras empresas como Carrefour o Calentito, es posible llevar a cabo tan elogiable evento.
La jornada se inició bien temprano, al filo de las 10.30 horas, con el primer desfile y la tradicional izada de bandera, mientras el cartel anunciador, creado por Esther León, del centro La Xara de Dénia y premiado por el jurado, promulgaba una velada de mucha intensidad. Pronto empezaron las pruebas en las diferentes instalaciones de la universidad. Tan variopintas como apasionantes cada una de ellas, desde carreras de atletismo hasta competición de petanca, pasando por el tradicional fútbol, baloncesto o pruebas adaptadas de psicomotricidad. 53 entrenadores, 47 voluntarios de UPAPSA y 146 jueces voluntarios de diferentes centros se encargaron de que todo cuajara según lo previsto. Y así fue. Si a ilusión, ganas y superación venció cada uno de los 692 atletas registrados, en medallas lo hizo el centro ocupacional Gormaget de Alcoy, que se proclamó vencedor final en el cómputo de las diferentes pruebas.
Cupos de inscripción
El éxito de las jornadas, las únicas de este tipo a nivel provincial, es tal que la organización tiene que fijar cupos de inscripción por la demanda de los participantes. "Es una pena, pero es que estaríamos desbordados", afirma Mari Luz Arbolí, responsable de UPAPSA, que celebró el "gran ambiente" y la "amplia participación" que se viene repitiendo año tras año.
Como colofón y a modo de despedida, los atletas dieron la vuelta a la pista de atletismo. Fue el momento más emotivo de la velada, pues los participantes tiñeron el tartán con los respectivos colores de sus indumentarias y, por unos instantes, se sintieron reyes del deporte.