LUIS RICO
El partido de Liga Provincial de fútbol sala juvenil que enfrentó al Petrer y al Pinoso (2-1) acabó con una batalla campal en la pista entre jugadores y técnicos. El encuentro tuvo mucha tensión en la segunda mitad con continuas faltas y juego subterráneo. A un minuto de la conclusión, dos jugadores se enzarzaron en una discusión que siguió tras el pitido final.
De los insultos se pasó a las manos y tanto jugadores como técnicos perdieron los nervios. Fueron diez minutos interminables en los que no había manera de detener los diferentes conatos de pelea que se iban sucediendo. Incluso hubo gente que saltó de la grada para disipar los ánimos pero, finalmente, se vieron involucrados en los altercados. Tuvo que ser necesaria la presencia de la Policía Nacional para calmar los ánimos.
El colegiado del partido, Conrado Beltrán, reflejó los hechos en el acta ya que permaneció tomando nota de todo lo sucedido en uno de los márgenes de la pista. "Pido disculpas por lo sucedido, no hay justificación sobre lo ocurrido en la pista. Representamos a una ciudad como Petrer y esto no va a repetirse mientras yo siga en el club. Estoy avergonzado, es el día más triste de mi vida", dice Felipe Tornero, entrenador de los infantiles y cadetes del club y "alma mater" del proyecto deportivo federado.
Tornero añade que "la directiva debe reunirse para analizar y tomar decisiones sobre lo sucedido. Hay gente que no puede seguir en el club tras lo sucedido", añade.
Durante la refriega los ánimos fueron aumentando hasta que un jugador del Pinoso decidió bajarse los pantalones mostrando sus partes más íntimas y espetando: "ahora me sacais fotografías de esto".