PEDRO SESERINO. VALENCIA
El Valencia acabó anoche pidiendo la hora para eliminar al Alcoyano de los dieciseisavos de final del la Copa del Rey. El equipo entrenador por Paco López fue de menos a más hasta dominar por completo el segundo periodo, haciendo valer su superioridad numérica, fruto de la expulsión de Alexis, para empatar el encuentro y quedarse a un solo gol de la gesta en Mestalla.
El Valencia salió muy enchufado en los primeros 45 minutos y logró adelantarse por medio de Marchena, a salida de un córner. Poco después, la pérdida de un balón de Joan Castillo en el centro del campo facilitó un letal contragolpe del conjunto de Unai Emery que culminó Zigic, a pase del venezolano Miku. Fueron los mejores minutos del conjunto valencianista, que empezó a diluirse tras el fenomenal gol de Víctor Curto a falta de cinco minutos para el descanso. El delantero sorprendió a Moyá con un disparo desde fuera del área que se coló por toda la escuadra.
La justa expulsión de Alexis por doble amarilla en el minuto 42 desestabilizó por completo el sistema defensivo del Valencia, que vio como el Alcoyano acarició el empate al filo del descanso, con un disparo de Adrià desde fuera del área que fue repelido por el larguero.
La segunda parte fue de neto dominio alcoyanista, ya que los cambios de Mathieu y Dealbert introducidos por Emery no proporcionaron la consistencia defensiva pretendida. El continuo empujón del Alcoyano encerró al Valencia en su campo y así fueron naciendo las ocasiones que derivaron en el justo empate.
Pau Franch hizo lucirse a Moyá con un testarazo que el portero sacó en la misma línea de gol y, acto seguido, una jugada por banda derecha de Ufarte acabó con un pase a la frontal del área que recogió Carpio antes de conectar un zurdazo que sorprendió a Moyá (2-2). Quedaban cinco minutos y el Alcoyano lo siguió intentando, aunque el Valencia, en un contragolpe, pudo desnivelar el marcador a su favor, pero Mata se topó con Dorronsoro.