EFE. MADRID
El estadio Vicente Calderón será hoy el escenario de un derbi con el papel de favorito para el Real Madrid, segundo en la tabla e invicto en sus últimos quince duelos contra el Atlético, en un partido siempre intenso, atractivo y que pondrá a prueba la reacción de los locales y la fortaleza de los visitantes.
Quince puntos de diferencia a favor del equipo blanco marcan el choque más desigual entre ambos conjuntos de los últimos años, aunque el derbi siempre ofrece una sensación de imprevisible antes del comienzo del encuentro, en el que cualquier pronóstico, ya sea para un lado u otro, parece arriesgado.
El conjunto rojiblanco, tras ganar sólo dos de sus últimos catorce choques oficiales, ve el derbi como una oportunidad para iniciar su escalada en la tabla, aún más después de su buena actuación del pasado martes contra el Chelsea (2-2), un partido que recuperó la autoestima de un grupo, hasta entonces, deprimido.
Es el Calderón un escenario perfecto en la historia presente del derbi madrileño para terminar de conseguir la imagen que persigue Manuel Pellegrini con su Real Madrid. Superado su peor momento en el banquillo, con las dolorosas derrotas ante Milán en el Bernabéu y en Alcorcón en Copa, la plantilla, comprometida con su técnico, ha reaccionado con un triunfo de garra en inferioridad numérica ante el Getafe y empatando en San Siro donde jugó sus mejores minutos. Sin el factor desequilibrante de Cristiano Ronaldo, de baja tres semanas más sin mejorar del esguince de tobillo que sufre, el Real Madrid debe crecer sin el portugués.
Pelegrini tampoco ha convocado a José María Gutiérrez "Guti" y, aunque aseguró que no está castigado, el segundo capitán sigue sin jugar desde que discutió con su entrenador en Alcorcón.
"Esta semana Guti no va convocado, aunque aprovecho para desmentir que tenga un castigo y que se lo tenga que levantar", manifestó Pellegrini en rueda de prensa, anunciando la ausencia del segundo capitán antes de ofrecer la lista de convocados.