IKAKI DUFOUR /Efe. MADRID
El Atlético de Madrid quedó eliminado de la Liga de Campeones con un buen partido, pero un empate insuficiente contra el Chelsea, al que rescató el marfileño Didier Drogba en los últimos minutos con dos goles, para acabar con las opciones del equipo rojiblanco, que logró un merecido 2-2 en el descuento.
Ahora, la Liga Europa, a la que da acceso la tercera plaza del grupo, es el reto más inmediato en las competiciones continentales para el bloque dirigido por Quique Sánchez Flores, un equipo que hoy ganó en ánimo para próximos duelos con una actuación convincente, en la que el resultado no acompañó al empuje de los rojiblancos.
Intensidad, presión y líneas juntas en las tareas defensivas fueron las señas del Atlético para encarar el inicio del choque, suficiente para sentirse capaz de contrarrestar y ensombrecer el juego del Chelsea.