VICENTE FUSTER
El pasado domingo, el centrocampista benidormense Antonio Ocaña dejó a su equipo en inferioridad en el minuto 26 ante el Sporting Mahonés. El colegiado murciano Dávalos Sánchez-Pedreño estimó como agresión una jugada del benidormense con el balear Moyano, que acabó con el jugador mahonés en el suelo.
Ayer el exjugador del Granada explicaba así la jugada. "Recuerdo perfectamente que el jugador del Sporting Mahonés me sujeta para impedir un desmarque, yo intento zafarme de él, con la mala suerte que en la acción le golpeo con la mano, no sé si en la cara o en el pecho. El se deja caer, le echa un poco de teatro y el árbitro me expulsa, pero en ningún momento hay intención de agredirle, simplemente es un lance del juego en el que en principio es el jugador rival quien me hace la falta".
Una jugada que pudo costarle cara al equipo, pero por fortuna no fue así. "La verdad es que fue una jugada fortuita, es la primera vez en mi carrera que me sacan una roja directa, pero por suerte el equipo estuvo bien y logramos ganar que era lo importante, ahora espero que sólo sea un partido de sanción".
Al finalizar el partido el colegiado reflejaba en el acta que Ocaña había golpeado a Moyano "en la disputa de un balón", por lo que no se entiende que fuese como una agresión propiamente dicha, por lo que es probable que únicamente se pierda el partido del próximo domingo en Santa Coloma de Gramanet.
Así pues, a las bajas de Gorka, Chupe y Luis Doménech, que todavía no estarán en condiciones al no estar recuperados de sus lesiones, se unirá esta semana también la de Antonio Ocaña por sanción.
El equipo, al que el técnico Rubi daba dos días de descanso, volverá mañana a los entrenamientos y como quiera que Foietes está siendo resembrado, efectuarán esta semana sus sesiones preparatorias en el campo de césped artificial de La Nucía para irse aclimatando al de la "Grama".