CÉSAR HERNÁNDEZ
Óscar Quintana sabía lo que se jugaba ante el Manresa. Una derrota le hubiera puesto de nuevo en el punto de mira y la palabra crisis hubiera aparecido con asiduidad en el entorno del Meridiano. Quizá por ello, el técnico estuvo más nervioso de que de costumbre, más dinámico en el banquillo y excesivamente duro con sus jugadores, en especial con Rejón y Andriuskevicius.
Con el semblante serio que le caracteriza en sus ruedas de prensa cuando gana y con leves destellos de ironía que suele acompañar su discurso, Quintana destacó el gran valor de la victoria. "Es importante haber ganado porque quitamos dudas, el equipo gana en autoestima y seguimos creciendo", señaló el preparador lucentino, satisfecho porque sus jugadores hicieron lo que él pedía. "Hemos estado muy sólidos en defensa y por primera vez hemos ganado los cuatro cuartos, el equipo ha trabajado muy bien y siempre ha sabido lo que hacer en cada momento", indicó Quintana, que ayer cumplió su partido 250 en ACB.
Aunque no quiso individualizar, sí destacó a Hill tras ser preguntado por su rendimiento. "Está creciendo con el equipo y ha estado sólido", se limitó a contestar el técnico, que tuvo un guiño hacia Seguros Meridiano, el principal patrocinador del equipo. "El viernes nos invitó a almorzar a toda la plantilla con el objetivo de animarnos y la verdad que todos esos gestos ayudan y luego se refleja en la pista", concluyó Quintana.
Por su parte, Jorge García elogió la victoria conseguida. "Es importante por la forma de conseguirla, ya que hemos trabajado durante todo el partido y hemos sido muy constantes en defensa", afirma el pívot lucentino.
Pedro Llompart también mostró su satisfacción por el triunfo ante un rival directo. "Hemos estado todos en una buena línea y éste es el camino, ahora hay que pensar en el Madrid sin ningún tipo de complejos, lo importante es llegar al final de la temporada en puestos de salvación", afirma el base lucentino, que fue el jugador más valorado del equipo.