REDACCIÓN
Volvió a ser uno de esos encuentros de los que hacen afición. Los almoradidenses tenían enfrente a un equipo con mucha tradición en el balonmano nacional, que no ha comenzado bien la temporada y que llegaba necesitada de sumar la victoria. Pero se encontró con un Almoradí Mahersol muy bien plantado en la pista, tanto en defensa como en ataque, que supo en todo momento lo que tenía que hacer.
Tras un buen comienzo, los almoradidenses se distanciaron de cinco goles en el minuto 15, pero los vascos reaccionaron, lo que obligó a Nolasco a pedir un tiempo muerto que fue efectivo, llegándose al descanso con el marcador de 17-13.
En la reanudación, el Barakaldo llegó a reaccionar y en el minuto 40 empató a 19. Desde ese momento la igualdad fue máxima, hasta que en los últimos cinco minutos el Mahersol se fue de dos goles.