EFE. MADRID
El estadio Santiago Bernabéu acogerá hoy un clásico europeo, un Real Madrid-Milán con sabor a historia, que el vicepresidente rossonero Adriano Galliani califica como "la madre de todos los partidos", entre los dos equipos más laureados de "Viejo continente", con 16 Copas de Europa sobre el terreno de juego. Un duelo entre ambos equipos siempre es atractivo por la historia pasada. Los focos apuntan siempre al enfrentamiento entre los dos conjunto con más Copas de Europa en sus vitrinas (nuevo contra siete).
Respira el Milán por la baja de Cristiano Ronaldo, que engrosa la lista de ausencias blancas por lesión junto a Metzelder, Gago y Van Nistelrooy. Sí estará para liderar el juego del Real Madrid el brasileño Kaká, que se reencuentra a las primeras de cambio con su ex equipo en un día especial. En un estadio donde, curiosamente, el Milán nunca ha sido capaz de ganar en la Copa de Europa. Cuatro derrotas y un empate es su balance.
Por ello, Leonardo, técnico del Milán, se la tiene que jugar y no excluye repetir el sistema 4-3-3 que remontó el partido en el segundo tiempo contra el Roma, con el holandés Clarence Seedorf en la banda izquierda y el tridente formado por Ronaldinho, Pato y Filippo Inzaghi.Leonardo puede dar una oportunidad a "Dinho", pues el brasileño sueña con recuperar la mejor de sus imágenes y ningún escenario es más propicio que el Bernabéu, donde tuvo actuaciones estelares con el Barcelona. Inzagui, que nunca marcó en el Chamartín, igualará si anota el histórico registro de 69 goles en la Copa de Europa de Gerd Muller en Copa de Europa, dos más que Raúl.