V. FUSTER
Quique Reguero no olvidará fácilmente la eliminatoria de Copa Federación ante el Torrellano. El Benidorm cayó eliminado por 2-1 con goles de Jacquet, encajados ambos por el meta madrileño, quien, a consecuencia de las picaduras de mosquito que recibía durante dicho encuentro, lo ha pasado francamente mal los dos últimos días. Cuando acudió al entrenamiento del jueves, los "fisios" del equipo tuvieron que inyectarle Urbasón pues el meta es alérgico a las picaduras de insectos. Por la tarde las molestias fueron en aumento e incluso tenía algunas décimas de fiebre, por lo que se vió obligado a acudir al médico. Reguero no pudo estar en el entrenamiento matinal de ayer, pero las inyecciones de cortisona hicieron efecto hoy entrenará con sus compañeros de equipo para medirse mañana al Logroñés.