MIGUEL LUENGO/EFE. SHANGHAI
Rafael Nadal comparó ayer el desgaste y el trabajo de los tenistas con los motores de Fórmula Uno al señalar que solo los mejores y más preparados resisten y saben superar la dureza del circuito.
En Shanghai, tras vencer en tres sets al estadounidense James Blake en su debut -6-2, 6-7 (4) y 6-4-, el de Manacor aseguró que el "final de la temporada es dura para todos, excepto para mí este año", debido a las lesiones que le han mantenido apartado en varias ocasiones.
"Pero cuando se juegan tantos partidos durante la sesión es duro. Y cuando pones el cuerpo al límite es difícil también", dijo. "No obstante si trabajas duro tu físico con tu fisio lo llevas mejor. Es como en la Fórmula Uno. Los mejores coches se rompen menos. Esa es la razón, los coches van siempre al límite, y nosotros igual".
"Estoy feliz por como me está respondiendo el cuerpo en estas dos semanas, y ojalá sea así por mucho tiempo", añadió. Con Tommy Robredo como rival hoy, Nadal aclaró que nada es fácil.
La gran actuación de Nadal no se vio acompañada por la de Fernando Verdasco, que manejado por la experiencia del veterano croata Ivan Ljubicic, 37 del mundo, cayó por 6-4 y 7-6 (6) en un partido que el propio jugador calificó de extraño.
Verdasco fue a remolque durante casi todo el duelo, y aunque se defendió como pudo, sus errores le condenaron a la derrota.