JORGE UREÑA. CIUDAD REAL
Viendo que Talant Dujshebaev había dejado en la grada a Sterbik, Dinart, Gull y Chema, uno podía suponer que el partido entrañaba algún peligro, alguna tensión para el líder. Pero no. Los que estuvieron en la cancha lo hicieron muy bien, tuvieron un gran apoyo en los juveniles (jugaron Alex en el lateral y Carreño en la portería) y dejaron al Torrevieja con un viaje de vuelta cargado de goles. Y pudieron ser muchos más por que los de Manolo Laguna, ayer desaparecieron a las primeras de cambio y nunca más se supo de ellos.
La falta de tensión -lógica- fue la nota dominante en la primera mitad. Y eso en el Ciudad Real se podía entender, pero no en un Torrevieja que estuvo muchos minutos muy cerca en el marcador e incluso llegó a ir por delante unos instantes. En el intercambio de golpes y goles, el equipo del Quijote Arena tomó la delantera marcando escasas diferencias sobre el Torrevieja, bien afianzado en ataque gracias a Borja Fernández en el pivote y a la movilidad de la primera línea. Los visitantes empataron el encuentro en el minuto 12 gracias a un parcial de 0-4.
El Quijote Arena reaccionó y el equipo les siguió. Aquello no podía ser ni con tensión ni sin ella. Coincidió la reacción local con el cambio de equipo y con un ataque algo extraño el Ciudad Real, que se marcó un parcial de 6-0, demostrando que apretando un poco el partido tenía dueño. Funcionó y las distancias en el marcador empezaron a crecer gracias a que Jota siguió parando y propiciaron contras que terminaron de minar las fuerzas y la moral del Torrevieja que terminó la primera mitad buscando aire y con "sólo" seis goles por debajo.
Y en la segunda parte los de Laguna salieron del vestuario sin aire y el Ciudad Real aprovechó para abrir más la herida de su rival gracias al buen hacer de Entrerríos y Metlicic y las contras de Abalo y Davis.
Con un espectacular gol de Abalo se llegó a la diferencia de diez goles para los de casa. Era el minuto 9 y si el Torrevieja tenía alguna esperanza de remontada había quedado sepultada bajo la solidez del Ciudad Real que, sin hacer nada espectacular jugó a placer. Y es que el ataque torrevejense fue un absoluto desastre en esta segunda parte. Sólo Simonet y Vieyra daban algo de claridad y calidad a un equipo perdido y desfondado que terminó arrasado por el ciclón local.
BM CIUDAD REAL (18 y 21) 39: Hombrados (19 paradas), Jerome, Evdokimov (4), Davis (2), Abalo (2), Metlicic (5), Entrerríos (4, uno de penalti) -siete inicial- Carreño (5 paradas), Alex D (3, uno de penalti), Kallman (2), Aginagalde (4), Parrondo (6, uno de penalti), Cañellas (3, uno de penalti) y Viran (4).
TORREVIEJA (12 y 8) 20: Pejanovic (11 paradas), Simonet (4, uno de penalti), Novelle, Ancizu, Vieyra (5, dos de penalti), Cuartero (4, dos de penalti), Borja (3) -siete inicial- Adolfo (ps), Juan Pedro, Val, Rochel (1), Pellitero, Pablo López (1), Vukas (2).
ÁRBITROS: Belloso Pérez y Ballano Dueñas. Excluyeron por dos minutos a Metlicic y Viran por el Ciudad Real y a Vukas y Borja por el Torrevieja.
MARCADOR PARCIAL CADA CINCO MINUTOS: 3-2, 6-4, 7-7, 11-8, 15-10, 18-12 (descanso) 21-15, 26-15, 29-16, 32-17, 36-18, 39-20 (final)
PABELLÓN: Quijote Arena, con unos 2.400 espectadores en las gradas.