El Real Madrid afronta en el Sánchez Pizjuán su prueba más exigente en lo que va de temporada, mermado por la ausencia del portugués Cristiano Ronaldo, midiendo sus buenas rachas de resultados con un Sevilla que aspira a confirmarse como la alternativa real en la lucha por el título. El conjunto blando pierde para el partido más exigente a su jugador más enchufado. Demoledor por su pegada, Cristiano ha resuelto encuentros en los que su equipo se atascaba en la búsqueda de un estilo. Nueve goles (cinco en Liga y cuatro en Liga de Campeones). El sustituto del portugués será Raúl, que fue suplente frente al Olimpique.