R.PINA
Borja Granero ha sido una de las apuestas por la savia nueva del cuerpo técnico del Villajoyosa para el retorno a Segunda B. El joven futbolista, criado en la factoría de Paterna, llegó el pasado verano en calidad de cedido por el Valencia. El año pasado vistió la elástica del juvenil de División de Honor y ahora busca completar su periodo de formación en La Vila. "Mi objetivo es aprender en el día a día y coger minutos, así que no me marco otro tipo de objetivos", señaló el jugador.
Borja, hijo del ex entrenador del Alicante y en la actualidad de la Ponferradina, se ha acoplado perfectamente a la personalidad y filosofía que ha acuñado en los últimos tiempos el Villajoyosa. De hecho, describe al conjunto jonense como "un club pequeño, pero serio". "Aquí se trabaja muy bien y se cuidan los detalles", indicó. Respecto a la aclimatación a la categoría, señaló que "al principio me costó adaptarme, aunque tampoco ha sido tan difícil porque todos mis compañeros y la gente de la entidad me han ayudado". Granero es un habitual en las alineaciones de Manolo Herrero.