PEDRO SESERINO
Víctor Curto vivió frente al Lleida la doble cara del fútbol. El delantero de Tortosa se estrenó como goleador con la elástica del Alcoyano pero no pudo celebrar una nueva victoria de su equipo como consecuencia de dos errores puntuales. "Estoy contento por haber marcado un gol que se me venía negando desde principio de temporada", comentó Víctor Curto al tiempo que recordaba su maleficio con los postes. "Llevo tres jornadas seguidas estrellando balones en los palos y la mala suerte tenía que cambiar", señaló. El vestuario ha digerido con rapidez la derrota y está dispuesto a resarcirse mañana ante el Terrassa.