REDACCIÓN
Todo comenzó como el martes: Aplazamiento en tierra y posterior salida al mar cuando parecía que el viento iba a permitir regatear. El martes fueron diversos chubascos los que perturbaron la estabilidad del viento, ayer la lucha entre un lejano viento del Oeste y sucesivas cadenas de nubes sobre la costa que incidían contínuamente sobre la dirección del viento. Mientras el primer día sólo se pudo realizar un intento de salida, ayer fueron dos las tentativas frustadas, ambas cuando en el momento del disparo el viento rolaba hacia la derecha decididamente. El martes hubo lluvia, ayer, sol y bastante calor.
Durante el largo aplazamiento posterior a la segunda salida abortada, el viento sopló del Sur, después de hacerlo del Sureste, pero sin la estabilidad que una regata de estas características precisa. Tras agotar el límite razonable de espera, a las 17:15 horas el Comité de Regatas optó por concluir la jornada del "Trofeo Caja Mediterráneo Región de Murcia", regresando la flota a puerto.
"No lo llevamos muy bien, porque estamos haciendo todo lo posible para hacer regata", confesaba de vuelta a tierra María Torrijo, oficial principal de Regata. "El parte nos indicaba que el viento iba a subir, pero cuando tenemos todo montado en el mar, volvía a rolar o bajar y no podíamos dar la salida", concluyó.