EFE
El Alicante buscará el domingo frente al Gramenet la primera victoria de la temporada ya que, por más que ha superado dos eliminatorias de Copa del Rey, en ambas oportunidades lo hizo en la tanda de penaltis, mientras que empató frente al Alcoyano y cayó contra el Sporting Mahonés en las dos primeras jornadas de Liga.
El Alicante afrontará el partido contra el Gramenet con una inyección de moral importante después de superar al Ceuta a domicilio el miércoles, algo que intentará compensar el cansancio físico acumulado.
El conjunto entrenado por Vicente Borge ha tenido que realizar esta semana un largo desplazamiento a la Ciudad Autónoma, donde, además, se vio obligado a disputar una prórroga para superar a su rival.
Precisamente, ese cansancio puede ser el principal hándicap del equipo alicantinista, que está pendiente de la evolución de varios jugadores para saber si están en condiciones de jugar debido a diversos problemas físicos.
Jugadores como Ibón Gutiérrez o Iván Forte no han podido entrenar durante la semana con toda la normalidad deseada, mientras que Iván Gámiz regresó de Ceuta con una sobrecarga muscular.
Donde también tiene problemas el técnico Vicente Borge es en la posición de portero, pero más por la buena actuación de Alberto Maciá y Juan Carlos Caballero que por arrastrar problemas físicos o de rendimiento.
"Juegue quien juegue sé que voy a tener un portero de garantías", afirmó Borge, quien, a priori, devolverá la titularidad en la Liga al canterano Alberto, quien disputó las dos primeras jornadas del campeonato.
Borge confió en que su equipo siga adquiriendo los hábitos y el juego que desea implantar en los partidos, algo que de momento sólo le ha dejado contento "por fases" en los encuentros oficiales disputados hasta el momento.