EFE. MURCIA
Alejandro Valverde, líder de la Vuelta, se sintió "emocionado" por llegar a su tierra con el maillot oro y encontrarse con sus hijos en el podio.
"Llegar a Murcia de líder resulta emocionante, y encontrarme con mis hijos en el podio aún más. Es increíble. El objetivo es llegar hasta Madrid con el maillot oro", señaló.
Sobre el desarrollo de la carrera y, en especial sobre las maniobras de los favoritos en el Alto de la Cresta del Gallo, donde se decidió la etapa, Valverde dijo que su intención era controlar a Samuel Sánchez, un especialista en descensos. "No tensé la cuerda para sorprender a mis rivales, sino para estar cerca de Samuel, que se tiró en la bajada y me dediqué a seguirle. Ha sido un descenso peligroso porque se trata de una carretera estrecha y con mal asfalto", señaló.
El propio Samuel Sánchez, campeón olímpico en ruta y líder del Euskaltel, comentó que trató de sorprender a sus rivales. "He pasado un día incómodo por la caída del otro día, pero al final, aprovechando el descenso del puerto, me lancé en la bajada para probar a mis rivales y tratar de sorprender, pero paré al ver que no era posible", explicó. Sánchez advirtió de que "la Vuelta que ni mucho menos está decidida y lo mejor está por llegar".
Por su parte, Beñat Intxausti, protagonista de la escapada, declaró: "Ha sido una pena, porque en una Vuelta las oportunidades son contadas y era mi día. He demostrado que para arriba era el más fuerte de la fuga. He dejado a todos y he alcanzado a Gerdemann. He pensado en atacarle en la última rampa, pero he pensado que era mejor ir con alguien para lo que quedaba hasta meta".
Por último, el español Aitor Pérez, del equipo Contentpolis, dijo: "Llegábamos a casa del patrocinador, había que intentarlo y era un buen día después del Xorret del Catí. En la escapada había rivales muy fuertes y al final no pudimos conseguir nuestro objetivo".