FERNANDO CASTÁN. MISANO
Otro español, Dani Pedrosa (Honda), fue tercero y rebasó en la clasificación al australiano Casey Stoner (Ducati), campeón del mundo en 2007 y de baja por problemas físicos desde el Gran Premio de Gran Bretaña a finales de julio.
El piloto de Barcelona, que ayer confirmó que ya ha renovado con Yamaha por un año más, es ahora tercero en el Mundial tras las dos motos del equipo oficial Yamaha, que parecen invencibles y suman tres victorias consecutivas y nueve a lo largo de la temporada.
Rossi tiene ahora su noveno título de campeón del mundo en las manos y se resarció ayer de la caída que sufrió hace una semana en el Gran Premio de Indianápolis, en los Estados Unidos, hace sólo una semana y en la que Lorenzo le quitó 25 puntos. Si el español reabrió entonces el campeonato, el italiano ayer dio una gran paso para cerrarlo definitivamente porque quedan cien puntos en juego y tiene 30 de ventaja para afrontar cuatro grandes premios.
El piloto de Tavullia, con su casco decorado con un burro por su error en Indianápolis, celebró la victoria subiendo al podio con unas orejas de trapo de ese animal en el circuito italiano de Misano. La carrera duró lo que Valentino quiso. Hasta que en la octava vuelta superó a Pedrosa que logró como en pasados grandes premios que su Honda fuera muy rápida al principio de la carrera, pero luego comprobó cómo era imposible seguir el ritmo de las dos Yamaha.
Lorenzo, tras la carrera, dijo que el campeonato solo se puede ganar si ocurre algo extraño. "El campeonato, en un primer momento, está perdido. Solo se puede ganar si ocurre algo extraño y fuera de la lógica, aunque con treinta puntos todo es posible".