ENRIQUE ESCANDE. ROSARIO
Brasil dio una lección de efectividad a Argentina, al que ganó por 1-3 con una brillante actuación de Kaká, Elano y Luis Fabiano y confirmó su participación en el Mundial 2010 tres jornadas antes de que terminen las eliminatorias en Sudamérica.
Los diarios brasileños celebraron ayer la clasificación pero más que eso se regodearon porque haya sido sellada con una incontestable victoria contra Argentina. "Clasificación nada! Mejor es garantizar la plaza para el Mundial en Argentina, atropellar a los "hermanos" y dejarlos desesperados", estampó en su portada el Correio Braziliense, en la misma tónica que el resto de la prensa, que se valió del triunfo por 3-1 en Rosario para sacarle jugo a la vieja rivalidad.
La selección brasileña de fútbol llegó ayer a la ciudad de Salvador y, pese al clima de fiesta con que fue recibida tras la victoria ante Argentina, ya se preocupa por las bajas que sufrirá frente a Chile el próximo miércoles.
Kaká, Luis Fabiano, Lucio y Ramires se perderán el partido contra la selección chilena pues en la victoria ante Argentina por 3-1 llegaron al límite de tarjetas amarillas y cumplirán una jornada de suspensión.
Por otro lado, el portero Julio César llegó a Salvador, capital del estado de Bahía y escenario del encuentro con los chilenos, con fuertes dolores en una rodilla, producto de un encontronazo con un jugador argentino en el partido jugado en Rosario.
Mientras, Diego Maradona, seleccionador de Argentina, aseguró que su equipo pagó con una derrota el hecho de haber marcado "mal" a Brasil en los balones aéreos, producto de lo cual el equipo de Dunga se adelantó en el marcador por 0-2 en la primera parte. "Ellos llegaron dos veces y marcaron goles, pero hasta los 20 minutos no lo había hecho, y entonces remontar un resultado adverso contra un rival como Brasil se complica", comentó el entrenador albiceleste, quien aseguró que no ha quedado "amargado".
"Me gustó bastante por momentos el equipo. Leo Messi jugó bien, supo sacarse a los rivales de encima, pero Brasil se escalonaba muy bien y eso nos complicó. Dunga está haciendo un buen trabajo".
"Me amargué mucho en Bolivia (cuando Argentina perdió por 6-1) pero ahora estoy tranquilo con mis jugadores. Estoy entero. Ahora hay que ir a Paraguay, solo nos queda sumar los tres puntos. Va a ser duro y complicado, pero lo vamos a intentar", dijo.
Dunga, por su parte, rebajó la euforia: "Es demasiada presunción pensar que el equipo está listo cuando todavía falta un año para el Mundial".