JESÚS ZERÓN
Los antiguos propietarios del Orihuela han decidido desvincularse por completo del club tras gestionar sin éxito la posibilidad de que empresarios de la zona se hicieran cargo de la entidad. Una vez asumida la deuda con los jugadores para evitar el descenso, los anteriores gestores no han encontrado a nadie interesado en coger las riendas del club, por lo que han optado por marcharse y dejar su futuro en manos del Ayuntamiento.
Tomás Rodríguez, ex vicepresidente, afirmó ayer que, después de mucho negociar con diferentes empresarios, "ninguno se ha querido hacer cargo del Orihuela", por lo que dijo estar cansado "de esta situación" e informó que él, junto con los anteriores propietarios, "ya no tenemos nada que ver con el club. Nos llamaron desde el Ayuntamiento para que hiciéramos frente a las deudas y evitar el descenso, y así lo hicimos. Después hemos intentado buscar a alguien para que el fútbol no desaparezca, pero ha sido imposible".
Rodríguez considera que debe ser el Ayuntamiento el que gestione "la incorporación de alguien que pueda asumir la responsabilidad de dirigir el club".