RAÚL PINA
Nacho Insa solicitó al cuerpo técnico del Alcoyano realizar la pretemporada con el cuadro blanquiazul hasta que encontrara acomodo en un equipo de Segunda División. Sin embargo, ninguna de las negociaciones ha surtido el efecto esperado y ahora se abre un nuevo escenario. El futbolista está dispuesto a rebajar su caché y quedarse en el Deportivo, en un proyecto que le seduce y que además le coge al lado de casa. No en vano, Insa es natural de Cocentaina y estaría así al lado de su familia. El centrocampista, en caso de confirmar su fichaje, supondría un refuerzo de lujo para la medular de Paco López.
Esta semana es clave. Las partes en liza, club y jugador, se han otorgado tres o cuatro días de reflexión con el objeto de despejar dudas y que Nacho queme su último cartucho por intentar no descender un peldaño de categoría. El reloj, en este sentido, corre a favor del Alcoyano que ansía retener en sus filas a un jugador que atesora grandes cualidades y dotes de manejo del balón. Con él en la plantilla, Paco López dispondría de innumerables variantes para armar una línea de creación y contención.
Nacho Insa se ha formado en las categorías inferiores del Valencia y la pasada temporada militó en el Eibar, club al que llegó en su día cedido por el conjunto de Mestalla. Nacho no recalaría solo en el Deportivo Alcoyano, ya que también existe la posibilidad de que su hermano Kiko pase también a engrosar la nómina de adquisiciones.