J. ZERÓN
Mientras Fernando Presa anunció ayer que no descarta volver al Orihuela, Tomás Rodríguez, vicepresidente la pasada temporada, y uno de los empresarios que asumieron el lunes la deuda del club para evitar el descenso de categoría, le acusó ayer, tras conocer sus declaraciones, de querer "impedir que el Orihuela comience la competición, porque así le dejaría la plaza a La Nucía", que seguramente es lo que buscaba él y el grupo de empresas que dirigía Verdejo, cuando éste retiró los avales".
Rodríguez acusó a Presa de no haber pagado las habitaciones del hotel en las que se alojaron los futbolistas a su llegada a la ciudad y aseguró que el puesto de presidente del madrileño no fue válido, "porque nunca llegó a formar parte de la sociedad que tiene el club". El empresario oriolano recordó que "la Federación es como un notario que da fe de que ha sido registrado en un documento en el que figura una persona como nuevo presidente, pero eso no significa que certifique que sea legal y que todo se haya hecho correctamente", comentó.
Rodríguez anunció también que tras pagar la deuda y evitar el descenso, los dirigentes de la pasada temporada no tienen intención de continuar, por lo que ya están gestionando, conjuntamente con el Ayuntamiento, la confección de una nueva junta directiva que será la que tenga que dar el visto bueno a los jugadores y técnicos fichados anteriormente por Presa.
El ex vicepresidente hizo un llamamiento a los ciudadanos y empresarios para que "velen por los intereses del Orihuela y, por tanto, por los intereses de la ciudad, porque este club genera de forma indirecta muchos puestos de trabajo, como pueden ser hoteles, hostelería, agencias de viaje o empresas de autobuses y pasea el nombre del municipio por toda España".