R. G. SIRVENT
Con cuatro años de vida, el C.B. Cabo Mar ha superado con creces sus expectativas. El club de baloncesto femenino más joven de Alicante se marcó el objetivo de crear una cantera sólida -empezaron con benjamines y alevines- y consolidar un equipo en Segunda Nacional. Ahora, cuentan con 11 equipos entre todas las categorías y uno de los sénior en Primera Nacional.
El Proyecto Base 2010? -que integraba en sus inicios en 2005 a los clubes Cabo Mar y Santa Teresa y al C.P. Voramar- ha sustentado esta ilusión a través de una línea de trabajo común. "Cada club es independiente, sólo seguimos una línea deportiva, una manera de plantearnos objetivos", explica Miguel Ángel Sáiz, presidente del Cabo Mar.
El C.D. Santa Teresa se desvinculó del proyecto y la temporada pasada se unió el C.B. Agustinos.
Pero tras llegar a la cima de las expectativas han llegado los contratiempos. El Polideportivo de la Albufereta y el instituto Playa de San Juan -que alquila el Cabo Mar- no es el apropiado para la Primera Nacional, donde debutará el sénior. Han solicitado ayuda al Ayuntamiento y sólo les ofrecen la pista del Pitiu Rochel para entrenar los martes de 19 a 21 horas y la disputa de los partidos en el Pabellón de Babel.
Sin embargo, la ilusión no decae y "tras un tiempo de análisis pondremos en marcha el proyecto Base 2015", concluye Sáiz.