EFE. LONDRES
El último gran caballero del fútbol inglés, Bobby Robson, de 76 años, falleció ayer en su hogar tras no haber podido superar un cáncer, enfermedad contra la que luchaba desde 1991. Robson murió acompañado de su esposa y el resto de su familia en su domicilio de County Durham. El que también fuera seleccionador inglés dirigió, entre otros, al Barcelona durante la temporada 1996-1997, justo después de que Johan Cruyff abandonara el club, un año en el que ganó la Recopa de Europa, la Supercopa de España y la Copa del Rey. Ha sido reconocido como un auténtico "gentleman", extremadamente educado y con un gran sentido del humor.