P. SESERINO.
Javier Gandía ha reiterado por enésima vez en los cuatro últimos meses que no desea volver a ser presidente del Alcoyano a corto plazo. Gandía figura como el candidato ideal en todas las quinielas y quizás el único a tenor del escaso movimiento detectado desde la dimisión de Fernando Pérez, pero no resulta fácil de convencer en un momento económico como el actual. "El cargo precisa de muchas horas de dedicación y no estoy en disposición de hacerle frente", dijo.
El ex presidente fue citado a cenar el miércoles por un grupo de políticos, encabezados por el alcalde Jorge Sedano y dos empresarios alcoyanos, Miguel García y Emilio Doménech, quienes estaban dispuestos a involucrarse en el Deportivo pero siempre bajo la condición de que Gandía sea el presidente. "Es cierto que para evitar un posible vacío de poder han intentado la vuelta al club del grupo que me acompañó en la anterior etapa. Dije que no, al menos por ahora y brindé todo mi apoyo para los actuales miembros de la junta gestora, que ya han comenzado a trabajar en algunos aspectos", señaló Gandía, que no cree que exista un pensamiento común entre los empresarios locales de retirar el respaldo al Deportivo si él no es presidente. "Supongo que se referirán a los que son amigos y que incluso ya me han llamado para animarme a volver. Hay más empresas en Alcoy y estoy seguro que arrimarán el hombro en un momento tan delicado como el actual", aseveró.
En lo que respecta a las otras dos posbiles candidaturas, lideradas por Antonio Beneyto y Santi Blanes, el primero podría haber desistido por falta de apoyos, mientras el segundo hará oficial mañana su decisión, según ha desvelado a este diario. "Estoy pendiente de una serie de reuniones y luego tomaré una determinación", dijo.