RAÚL PINA
Vicente Borge tiene ante sí el reto más importante de su corta trayectoria como entrenador. Asume el banquillo del Alicante con la ilusión de un principiante y avalado por Felipe Ferrándiz. Ambos llevaron en su día al humilde Villajoyosa a las puertas de un play-off de ascenso, siendo ello su mejor carta de presentación. ¿Cómo asume la difícil responsabilidad de dirigir a un equipo que parte de cero?
Es ilusionante y una oportunidad de devolver a la afición la alegría. Para mí supone un gran desafío que en este club se comience a hablar sólo de fútbol. Las cosas ya han empezado a caminar y estoy encantado de ser el elegido por el Alicante. Para mí es un privilegio.
¿Cuál es el objetivo del Alicante en la vertiente deportiva?
En principio, la pretensión es construir una plantilla competitiva y que sea capaz de luchar por lo máximo. En todo caso, lo primero que tenemos que conocer son los condicionantes para elaborar el grupo. No obstante, debemos aspirar a objetivos importantes y a lo máximo. Podemos ser ambiciosos y confiar en las posibilidades que nos ofrece este club.
¿Le han exigido el ascenso?
Soy consciente de que, cuando me comprometo con un equipo como el Alicante, existen unos objetivos implícitos. Trataremos de estar en los puestos de cabeza, con los mejores de la competición y me dejaré el alma para que eso ocurra. Aquí no hay lugar para los objetivos menores. Vengo para extraer el máximo dentro de la plantilla que podamos configurar. Por las anteriores campañas en Segunda B nos verán como un rival a batir, pero esto se gana domingo tras domingo en el campo.
¿Se siente capacitado para recorrer el duro camino que le espera al Alicante?
El equipo viene de una situación, pero partiremos de cero. En lo deportivo queremos aspirar a todo y estoy seguro de que los dirigentes devolverán al club a la normalidad de siempre. Tenemos que ilusionar y hacer disfrutar a la afición para que crean en nosotros.
¿Cuál será el sello de Borge?
Tengo una ligera idea de lo que quiero y me amoldaré a las circunstancias. Mi equipo será de los que quiere hacerse con la posesión del balón, pero sin descuidar la parcela defensiva. Exigiré a los míos una implicación máxima.
¿El hecho de conocer a Felipe Ferrándiz significa que cada uno sabe cómo funciona el otro?
Es un aspecto que facilita el camino a la hora de ponerse a trabajar y tomar decisiones. Él sabe cuáles son mis ideas futbolísticas y supongo que encajaba en el perfil que buscado.