EFE
La luchadora Aurora Fajardo consiguió la medalla número trece para España en los Juegos del Mediterráneo, una cifra de mal fario para los supersticiosos pero que ha resultado de lo más afortunado para la deportista madrileña que consiguió la presea pese a perder el único combate que disputó.
Fajardo, que se quedó a las puertas de la medalla de bronce en el pasado Europeo de Vilnius (Lituania), comenzó a competir directamente en las semifinales, después de que le favoreciera el sorteo y quedara encuadrada en la parte alta del cuadro por lo que no tuvo rival en los cuartos de final de la categoría de 59 kilos.
En su combate perdió ante la francesa Meryem Selloum y esta derrota le llevó a la repesca, pero al salir por la parte alta del cuadro, donde su oponente gala tampoco había tenido rival en los cuartos de final, se adjudicó directamente el bronce al no tener adversario en la repesca.
En declaraciones a Efe Fajardo reconocía que "realmente ha sido la medalla más fácil que he ganado en mi vida, ha sido casi un regalo, pero para que se la llevara otra mejor me la llevo yo", señaló entre risas.
Fajardo reconoció tras recoger su medalla que "en esta ocasión me ha favorecido el sorteo y me he evitado ir por la zona de abajo donde había más competidores, así que hasta en eso he tenido suerte aquí", concluyó.