C.H.
Un mero formalismo separa al Lucentum de recibir el visto bueno definitivo de la ACB para inscribir al equipo en la máxima categoría. Un cambio en el Plan General Contable obliga a la entidad alicantina a tener que adelantar cerca de 800.000 euros que estaban previstos ingresar en dos años provenientes del tercer y cuarto plazo de la ampliación de capital. Por ello, el club, que ya lo tiene todo pactado con los máximos accionistas y empresas para hacer efectivo el desembolso, se ve obligado a convocar mañana un consejo de administración en el que se aprobará la apertura del plazo que en principio estaba previsto para octubre.
Se trata de un simple formalismo, es decir, los pequeños accionistas que suscribieron los dos primeros plazos pueden seguir pagando el resto del capital en octubre si lo desean.
De esta forma, el Lucentum puede salir de la situación de "causa de disolución" en la que se encuentra y recibir la conformidad absoluta de la ACB. Sin la nueva norma, el equipo ya tendría plaza en la máxima competición, aunque gracias a la ayuda de los grandes accionistas, la entidad no tiene nada que temer y el martes, día en el que celebrará la asamblea, podrá ser nuevo equipo de la ACB a todos los efectos.
De nuevo, la ayuda del Ayuntamiento y sobre todo de Sonia Castedo ha sido vital para solventar este nuevo obstáculo económico.