ALFONSO GIL. JOHANNESBURGO
La selección de Brasil parte como favorita en la final americana (20.30 horas) de la Copa de las Confederaciones, en la que el equipo de Estados Unidos tratará de demostrar que puede hacer historia y que su presencia en este partido es algo más que la gran sorpresa del torneo.
Precisamente la historia es lo que está a favor de Brasil antes del partido del "sueño americano", ya que los brasileños han ganado en catorce de los quince precedentes entre ambos equipos, el último hace tan sólo diez días en esta misma Copa, en el que se impuso por 3-0. El favoritismo de Brasil es consecuencia del potencial de su juego, pero sobre todo de la línea de resultados que ha seguido en la competición.
Con el central Juan lesionado, tan sólo Miranda podría entrar en la formación inicial en lugar de Luisao, aunque lo más probable es que sea el central del Benfica el que se mantenga en el eje de la retaguardia junto a Lucio.
Los demás integrantes del equipo serán los que consolidaron la titularidad precisamente desde el encuentro de la primera fase ante los estadounidenses.
Por su parte, el conjunto norteamericano que prepara Bob Bradley ha tenido una evolución sorprendente en el torneo.