La tranquilidad reinante en las bases de los equipos de la Volvo Ocean Race en Galway (Irlanda) se vio alterada en la madrugada del lunes con una tremenda explosión en uno de los contenedores de la base del equipo "Telefónica", sin que hubiese que lamentar daños personales. Las causas del estallido, al que siguió un incendio, aún no se conocen, pero todo parece indicar que ha sido accidental. Los daños ocasionados se evalúan en 60.000 o 70.000 euros y entre el material siniestrado se encuentran los dos radares de los barcos -Azul y Negro-, así como diverso material electrónico y la zona de cocina del equipo español.