J. PALOMAR
El meta Jaime ha vivido siete días muy intensos. Claudio le dio la titularidad en el estadio Teresa Rivero, en el duelo ante el Rayo Vallecano, que estuvo marcado por el gol que le hizo el meta rival Cobeño y que se pudo ver en todas las televisiones del mundo. Y siete días más tarde, encontró el cariño de su afición y demostró ante el Castellón que se puede confiar en él bajo los palos. "Tengo que agradecer el apoyo que he tenido de todo el mundo después de lo del Rayo, desde el entrenador a mis compañeros, pasando por la afición", confesaba ayer el propio Jaime.
"El trabajo que he hecho durante el año con Quirant ha sido bueno y, aunque no es lo mismo que jugar todos los domingos, se ha podido comprobar que en nigún momento me he dejado ir. He seguido trabajando como si jugara cada siete días", insiste.
En el capítulo del equipo también desea dejar claro que "el hecho de que mis compañeros salgan al campo a darlo todo, a pesar de que la Liga esté acabada, también me beneficia. Si se dejaran ir podíamos recibir muchos goles y el señalado sería el portero".
Jaime, que hasta el partido ante el Rayo Vallecano sólo había jugado los partidos ante Zaragoza y Huesca con David Vidal en el banquillo, se sinceraba ayer al reconocer que "yo vine aquí porque Willy se iba a marchar. Reconozco que decidí fichar porque me gustaba el club, llevaban varios años intentándo traerme, y porque pensaba que el puesto de portero quedaba vacante. No me arrepiento de nada, estoy contento con todo el mundo, lo volvería a hacer, pero tengo que decir que pensaba que venía a jugar 38 partidos", reconoce.
"No se fue y en ese momento me dí cuenta que iba a ser complicado jugar. Él lleva tiempo aquí, es querido por todos y, como suele ser habitual en el mundo del fútbol, el que llega nuevo tiene la obligación de demostrar más cosas que el que está", insiste el cancerbero.
"Ahora tenemos una competencia sana y cada uno intenta mirar por sus intereses personales", agregó. "Siendo egoísta y siempre que sea para disfrutar de más minutos me interesa que Willy se marche, pero a nivel personal me llevo muy bien con él, que es una excelente persona y un gran portero", concluye.