césar hernández
La ACB, la segunda mejor liga del mundo, acogerá la próxima temporada al Lucentum. Después de dos años, el equipo alicantino regresa a lo más alto tras su exitoso fin de semana en Fuenlabrada. Óscar Quintana une su nombre al de Andreu Casadevall y Julio Lamas. Tres técnicos que han llevado al equipo a lo más alto. Por supuesto, el sufrimiento ha sido una constante en la vida del club y no podía ser menos en la gran final del pasado domingo. Hubo que esperar a los últimos 18 segundos para ver despejado el camino a la ACB. Un triple de Kyle Hill al límite de la posesión hizo realidad el sueño.
El Lucentum acompañará al Valladolid en la elite. Los alicantinos pudieron haber conseguido el ascenso sin necesidad de recurrir a la dramática «Final a Cuatro», pero un inoportuno bache en la recta final de la temporada privó al conjunto de Óscar Quintana de la posibilidad de acabar líder la temporada, un puesto que garatizaba un puesto en la ACB por la vía directa. Distintos caminos pero un único destino.
La plantilla, diseñada por Óscar Quintana, ha funcionado. Con un decisivo Hill y un combativo Rejón, el equipo dice adiós a la LEB, una categoría en la que el Lucentum se ha visto obligado a moverse durante dos temporadas. Dos largos años que llegan a su fin con un consejo de administración que ha proporcionado todos los medios posibles al entrenador. Así, Quintana pidió un esfuerzo a mitad de la temporada y llegó. Se trata de Alfonso Sánchez, un alero que, aunque no haya disfrutado de muchos minutos, tiene la confianza del técnico.
Sin duda, el espíritu de equipo ha sido la clave del éxito. El vestuario fue una piña desde el primer minuto hasta el último. Un ambiente idóneo para trabajar y materializar la meta que pedía la afición. El público ha sido el gran valor de este equipo. Totalmente entregado a lo largo de toda la temporada, no falló en la cita de Fuenlabrada donde más de medio millar de seguidores lucentinos hicieron que el Lucentum jugara como en casa. Fue un año que pasará a la historia tras conseguir el ansiado ascenso y la Copa Príncipe. Curiosamente, ambos éxitos se han conseguido ante el mismo rival, el Melilla. Ahora, es momento de disfrutar de la ACB.