Cerca de un millar de aficionados se dieron cita tras el partido en la plaza de los Luceros de Alicante, que estaba vallada con antelación por lo que nadie pudo acceder a la fuente. Ante ello, los hinchas se agolparon, en su mayoría, cerca de la calle Alfonso El Sabio. Toda la zona estuvo sometida a un gran control policial para que nadie invadiera el monumento. Gritos contra el Real Madrid y contra el centrocampista madrileño Guti se entremezclaron con el "eo, eo, eo esto es un chorreo", al tiempo que se emplazaron para el día de la final de Roma y la celebración del título de Liga.