REDACCIÓN
Dos coches, un siniestro y una denuncia enfrentan a Miguel Cano, presidente del Lucentum, y a Luis Castillo, ex mandatario lucentino que dejó el cargo hace dos años. El ex dirigente ha sido denunciado por el club por "apropiación indebida" de dos coches (propiedad de la entidad desde el año 2000) y de los que Miguel Cano desconocía por completo su paradero. Según este último, la actual directiva llegó a preguntar varias veces a Castillo por los vehículos sin obtener respuesta. Mientras tanto, llegaban multas y sanciones a la sede hasta el punto de verse afectada la propia entidad lucentina en el cobro de una importante subvención municipal (94.000 euros), cantidad que no fue ingresada hasta que el club pagó todos los cargos.
El vaso se colmó cuando Miguel Cano fue citado como responsable civil tras la detención de un inmigrante que protagonizó un accidente al volante de uno de los coches en cuestión, ya que el vehículo sigue a nombre del club. A raíz de esto, el Lucentum decidió presentar la correspondiente denuncia contra Luis Castillo. Del otro coche, nadie sabe nada.
Miguel Cano declinó realizar cualquier tipo de manifestación mientras Luis Castillo lo negó todo: "Dicha acusación es falsa, ridícula, esperpéntica y carente de fundamento teniendo como único objetivo intentar, una vez más, desprestigiarme", afirmó Castillo en un comunicado. Agregó además que "si los coches objeto de la investigación no fueron puestos a nombre de sus actuales propietarios, antes o después de mi marcha del club, se debe únicamente a la negligencia y dejadez del actual presidente".