La plantilla del Alcoyano y el cuerpo técnico, sin olvidar al doctor José Antonio Rubio, acudió después de la sesión de entrenamiento al Restaurante Lolo para compartir un almuerzo gentileza de un empresario que ha preferido mantenerse en el anonimato. Según fuentes de la plantilla, el industrial se puso recientemente en contacto con el delegado del equipo, Vicente Soler, prometiendo como premio un almuerzo si el partido contra el Gramenet suponía añadir tres puntos más a la clasificación y por añadidura la séptima victoria consecutiva del equipo de Bordalás. El hecho de que la victoria se quedara en El Collao conllevó el cumplimiento de la promesa.