J. PALOMAR
El centrocampista franjiverde Rodri se incorporó ayer al trabajo del grupo después de dos semana en el dique seco debido a una artritis medio-tarsiana en el pie derecho. Una lesión que llegó justamente después de sufrir anteriormente una distensión del ligamento lateral interno de la rodilla derecha. "La verdad es que llevó una temporada un tanto gafada, ya que después de una lesión me meto en otra", afirma el centrocampista murciano.
Desde que ha llegado Claudio Barragán al banquillo ha jugado 107 minutos, repartidos en los partidos ante Sevilla Atlético, donde hizo un gol, Salamanca y Xerez. Los tres primeros del nuevo técnico. A partir de ahí, ya no se ha vestido de corto. "La verdad es que desde que se marchó Vidal juego poco, pero también es cierto es que por un motivo o por otro nunca he podido estar al cien por cien. No pierdo la esperanza y si a partir de ahora me pongo bien estoy seguro que voy a tener mi oportunidad. Espero responder cuando ésta llegue", insiste.
"En estos momentos -prosigue Rodri- tengo la moral por las nubes ya que he comenzado a entrenar bien y me he encontrado perfecto. Soy consciente de que entrar en el equipo no es sencillo, ya que mis compañeros lo está haciendo muy bien, pero no desespero. Si las lesiones me dejan en paz, confío en mí y estoy seguro que voy a jugar".