VICENTE FUSTER
Rafael del Castillo concretó ayer su vuelta al Benidorm después de un paso efímero por el Alicante, que la pasada semana le concedió la baja para firmar por otro club. En la actual temporada, primero estuvo ligado a la disciplina del filial de Tercera, pero cuando Manolo Jiménez tomó las riendas del primer equipo subió un escalón para ejercitarse con la plantilla profesional. Con el preparador extremeño llegó a debutar en Segunda División en el estadio de La Romareda frente al Zaragoza. En ese encuentro, fue uno de los centrocampistas titulares del equipo que cayó derrotado contra el conjunto de Marcelino. De hecho, fue el propio Jiménez quien le concedió, en su última etapa en el Benidorm, la posibilidad de vestir la camiseta del que a partir de ahora será su nuevo club. Curiosamente, jugador y técnico compartían la figura del representante Salvador Maestro.
La destitución del ex entrenador celeste y el regreso de José Carlos Granero al banquillo del Alicante, devolvieron a Del Castillo al filial. No obstante, nunca consiguió la continuidad necesaria y por este motivo ha preferido cambiar de rumbo en el mercado de invierno para fichar por la entidad donde se formó. A sus 19 años vestirá nuevamente la elástica de los de Foietes. "Una serie de circunstancias provocaron que no estuviese allí a gusto y lo más importante es que he vuelto al Benidorm. Tengo muchas ganas de comenzar una nueva etapa y espero que las cosas me vayan mejor", declaró con motivo de su presentación. En el equipo de Paco López no tendrá fácil hacerse con un hueco, aunque Del Castillo luchará por demostrar sus cualidades: "Sé que hay gente en mi demarcación con mucha calidad, pero yo vengo aquí a trabajar y a intentar ganarme un puesto", aseveró. En caso de no entrar en los planes de Paco Lópéz para el primer equipo, jugaría en El Campello que entrena Sergio Pellicer, filial del Benidorm en Preferente. Este jugador fue presentado ayer en el club de Foietes junto al canterano Víctor Banegas y al levantinista Cervelló.
Penaltis
Por otra parte, el Alicante ha fallado cuatro de los seis penaltis que ha lanzado, el último de ellos en el encuentro que le enfrentó el domingo al Sevilla Atlético.
El conjunto alicantinista no ha encontrado todavía un futbolista seguro a la hora de lanzar las penas máximas del equipo, como lo demuestra el hecho de que los cuatro penaltis marrados los hayan lanzado cuatro jugadores diferentes.