REDACCIÓN
En esta competición participaron los cuatro primeros clasificados de la Superliga 2. En las semifinales, el Almoradí se impuso, por 3-1, al Caravaca, y el Unicaja hizo lo propio con el anfitrión Guadalajara.
La seriedad en el juego del equipo de la Vega Baja fue la clave de un encuentro en el que destacó todo el bloque y en especial su entrenador-jugador, Pedro Miralles, que fue designado MVP del torneo.
Los dos primeros parciales siguieron un guión calcado. El Unicaja Almería se adelantó al comienzo en los primeros compases del partido, contando así con una clara ventaja durante gran parte de ambas mangas. Sin embargo, el Almoradí fue capaz de revertir la situación gracias al empuje de Pedro Miralles, tanto en su faceta de técnico solicitando tempranos tiempos muertos, como en su faceta de jugador en anotación, así como al acierto en defensa de sus pupilos.
El panorama cambió en el tercer set y el empate se instaló desde inicio en el electrónico. Así, se llegó a la fase decisiva del set con gran tensión y emoción en la cancha alcarreña (21-20). La mayor consistencia de los almoradidenses terminó por romper definitivamente el partido. El equipo de la Vega Baja supo mantener al mínimo sus errores propios y se aprovechó de los fallos del rival para, con un error de Ramos, llevarse el set por 25-23 y el partido por un un contundente 3-0.
El CV Almoradí se convierte de esta forma en campeón de la II Copa Príncipe y se erige como principal candidato al ascenso a la Superliga.