C.H.
Óscar Quintana, entrenador del Lucentum, expresó ayer su deseo de acabar la primera vuelta de la LEB en primera posición para poder disputar en casa la final de la Copa Príncipe, como "regalo" para la afición.
Lucentum y Melilla disputarán la Copa Príncipe el 1 de febrero a partido único en la cancha del equipo que acabe la primera mitad de la liga como líder, condición que se decidirá mañana tras la disputa de la última jornada de la primera vuelta. Quintana avisó del peligro que tendría que el Lucentum menospreciara al Mallorca, su próximo rival. "En el deporte caben sorpresas, no hay reglas de tres porque no es una ciencia exacta", manifestó el técnico lucentino, quien apuntó que el Mallorca es un equipo "con talento", al que "le costó arrancar", pero que "ante los denominados grandes sabe competir bien y sacar la calidad". Quintana reconoció que todavía no se le ha pasado el enfado de la última jornada, en la que el Lucentum dejó escapar una importante ventaja y tuvo que necesitar de la prórroga para derrotar al Clínicas Rincón. "Si todo vale para aprender, bienvenido sea, pero tenemos que achicar los regalos", comentó Quintana, que añadió: "En la segunda vuelta tenemos que ser más listos y cerrar los partidos".