El triunfo frente al Hércules ha permitido al Alicante, además, recortar las diferencias en la clasificación respecto al Alavés, equipo que ahora marca la permanencia en la categoría.
El conjunto entrenado por José Carlos Granero ha pasado de estar a once puntos de la salvación a estar ocho y con posibilidades de recortar la desventaja con el conjunto vitoriano a sólo cinco puntos ya que en la próxima jornada ambos equipos medirán sus fuerzas en el estadio Rico Pérez.
Tras el partido contra el Alavés, el Alicante se medirá al Sevilla Atlético, colista de la tabla, motivo por el que en el club se ven los dos próximos partidos con cierto optimismo, conscientes de que dos victorias podrían acercarle mucho más de lo esperado a la zona de permanencia, justo cuando termina la primera vuelta.
El buen partido realizado contra el Hércules ha levantado el tocado ánimo de una plantilla que, en cualquier caso, es consciente de lo difícil de su situación.