REDACCIÓN
La Fundació de l'Esport Il·licità, organizadora de la I San Silvestre Ilicitana, se vio gratamente sorprendida por los dos mil participantes que se dieron cita en la tarde del 31 en La Plaza de Baix para realizar el recorrido de la prueba. Si el hecho de que la participación fuera tan numerosa es importante, pero no lo es menos el derroche de ingenio y buen humor que la inmensa mayoría de ellos realizaron a la hora de tomar parte en la prueba donde todos fueron ganadores. No había clasificaciones.
Las calles por las que trascurría la carrera se vieron desbordadas por una multitud con ganas de despedir el año haciendo deporte y con una sonrisa en los labios. Para ello, echaron mano de un amplio repertorio de disfraces y caracterizaciones, algunos de ellos de mucho mérito. Este gran numero de participantes disfrazados, además de poner en un aprieto al jurado encargado de dirimir cuál era el mejor en las distintas categorías, convirtió el recorrido en un multitudinario desfile multicolor.
Destacó la originalidad de un grupo que recreó un encierro de San Fermín, con corredores, toros y pastores. Otros se disfrazaron de uvas de la suerte, también había un tren de cartón, caperucitas, lobos, payasos, corsarios y vampiros. Todo valía para echarse a la calle y hacer deporte en el último día del año. Otro hecho digno de mención, fue el gran seguimiento que por parte de los ilicitanos se realizó de la prueba a lo largo de todo el recorrido, animando a los corredores y disfrutando del espectáculo que los vistosos disfraces que portaban muchas de ellos les proporcionaba.