efe
"No sé nada de fichajes. Lo único que puedo decir es que un día hablo con el presidente y me dice que habrán incorporaciones, y al día siguiente me llama el director deportivo y me comenta todo lo contrario", afirmó con gesto contrariado en su comparecencia anet los medios.
El técnico, al insistirle y preguntarle por la salida del club de Xabier Burgueña, que está apartado de la disciplina del primer equipos desde finales de agosto pasado y por el que hay una oferta para regresar al Burgos, elevó su tono de voz para contestar con contundencia.
"Ni sé nada de la posible marcha de Burgueña, ni tampoco de si se está haciendo alguna gestión para que llegue alguien a la plantilla.
Si queréis saber algo hablar con el club, con el presidente o con el director deportivo. Yo por mi parte desconozco cómo está el tema", resaltó.
El técnico del Alcoyano mostró su preocupación porque el plazo para realizar fichajes se ha abierto oficialmente y cree que corren "el riesgo de que todo el trabajo que hemos hecho en las últimas semanas se vaya todo al traste y otros clubes acaben incorporando lo que nosotros teníamos apalabrado desde hace un tiempo".
De hecho, sin dar nombres, Bordalás comentó que un jugador con el que se había negociado se acababa de comprometer por un equipo que actualmente ocupa un puesto en la zona de descenso, sin olvidar que el Alcoyano tiene un acuerdo verbal con el centrocampista Pablo Rodríguez.
"Si seguimos con la indefinición actual corremos también el peligro de perderlo porque el jugador verá que pasan los días y sigue sin cerrarse la operación", advirtió.
En el aspecto deportivo, el estado físico del delantero Miguel Llinares, máximo goleador del equipo, se ha convertido en la principal preocupación del Alcoyano para recibir el domingo al Sabadell en El Collao.
El atacante aragonés, uno de los jugadores más en forma de la plantilla, sufre un problema en el abductor que le ha obligado a entrenar estos días a un ritmo distinto que el resto de sus compañeros y es "seria duda", según Bordalás.