EFE. LONDRES
El Liverpool, con varios futbolistas no habituales en su once inicial y liderado por un gran Steven Gerrard, dio un golpe de autoridad en la Liga de Inglaterra, tras golear a domicilio al Newcastle (1-5) y alejar al Chelsea, actual perseguidor, incapaz de mantener el ritmo impuesto en la competición por el conjunto del español Rafael Benítez.
A expensas de que el Manchester United se ponga al día y dispute los tres encuentros que lleva de desventaja respecto al resto de equipos, el primero de ellos, el lunes, contra el Middlesbrough para completar la última sesión del año 2008, el Liverpool ha consolidado su condición de serio candidato a obtener el título. Un éxito que se le resiste desde 1990.
La renta del Liverpool se amplía a los tres puntos tras el tropiezo del Chelsea, que había logrado hasta ahora ir a rebufo del Liverpool, que presenta mejores números que cuando conquistó su último campeonato, hace diecinueve años. Pero el centrocampista estadounidense del Fulham Clint Dempsey frustró las expectativas del cuadro londinense con un empate a dos.