REDACCIÓN
Óscar Quintana, entrenador del Lucentum, se mostró confiado en que su equipo reaccionará mañana en el encuentro que le enfrentará al Grupo Begar León y cortará la racha de dos derrotas consecutivas, porque considera que sus jugadores han asumido mejor el traspié de la última jornada frente al Valladolid que el de una semana antes contra el Tenerife.
Quintana dijo haber visto esta semana a sus jugadores "mejor" que la anterior, tras perder el primer partido de la temporada en Tenerife, una derrota que reconoció que les hizo más daño de lo que esperaba.
Consideró que su equipo ha aprendido a no mirar hacia atrás y pensar únicamente en el próximo encuentro de liga, en este caso ante el Grupo Begar León y se mostró seguro de que sus jugadores tendrán opciones de romper la racha de dos derrotas consecutivas.
"Se puede juzgar si el equipo ha jugado mejor o peor en los dos últimos partidos, pero creo que en ningún momento se puede decir que haya habido soberbia en la cancha", manifestó Quintana, quien recordó que las dos derrotas coincidieron en dos partidos en los que no tuvo a su disposición a todos los jugadores, por lesión.
Respecto al choque en León, destacó que el Lucentum visita un pabellón "con tradición" en el mundo del baloncesto, donde el Grupo Begar se siente cómodo jugando y da "un puntito más" de rendimiento.
Resaltó el papel protagonista de los jugadores estadounidenses del conjunto leonés, así como la figura del base Juanjo Bernabé, "un base dominante" dentro de la LEB.
"Realiza un baloncesto sencillo, apoyado en sus estiletes exteriores", comentó Quintana, quien no podrá contar esta semana tampoco con el escolta Carlos Cazorla, quien se recupera de una lesión muscular en el gemelo.
El jugador fue sometido ayer a una resonancia y se le ha detectado líquido en el gemelo y todavía no se ha recuperado de la rotura fibrilar en el sóleo. Mañana no jugará seguro y es duda para el encuentro de la próxima semana en el Centro de Tecnificación ante el Burgos.