J. ZERÓN
La plantilla del Orihuela no tiene miedo de jugar en Los Arcos, pese a los malos resultados que el equipo está cosechando en su propio terreno, donde sólo ha sido capaz de ganar dos partidos y ha perdido cinco. Así lo aseguró el mediocentro Juan Navarro, después de reconocer que no se les están dando bien los encuentros de casa ante su propia afición, donde tendrán que jugar el sábado frente al Osasuna B. "Hemos tenido partidos buenos que hemos perdido, y otros malos que también han sido derrotas, por lo que ahora tenemos que hacernos fuertes en casa y conseguir que los números se asimilen a los que conseguimos como visitantes, que son de promoción de ascenso, y si lo logramos, daremos mucho que hablar", apuntó Navarro.
El centrocampista reconoció que ya le hacía falta al Orihuela un partido como el que disputaron el domingo pasado en Dénia, "en el que estuviésemos metidos en el mismo los noventa minutos, y el domingo se dio y por eso conseguimos la victoria". "Llevábamos una racha -recordó- de tres partidos que incluso poniéndonos por delante en el marcador, se nos escapaban. Pero en Dénia nos pusimos por delante, y aunque parecía que se iba a repetir la historia porque nos empataron y tuvimos unos minutos que nos apretaron y lo pasamos mal, supimos reaccionar muy bien para ganar 3-1".
El futbolista del Orihuela también aludió a la confianza que los miembros de la plantilla tenían en romper la racha negativa de resultados. "Todos creíamos en la plantilla que lo que estaba sucediendo no era normal, porque tenemos equipo para mucho más. Pero sabemos que cuando se coge una racha negativa y una dinámica mala, es difícil salir, pero hemos sabido dar un paso adelante y ahora, el siguiente objetivo es el Osasuna B para intentar mantener una buena racha que dure mucho tiempo", sentenció.