J. ZERÓN
El Orihuela, con la victoria cosechada el domingo en Dénia, se ha situado como uno de los equipos más goleadores del grupo, si bien continúa siendo uno de los conjuntos que más recibe goles en la actual temporada. Ante esa situación, el entrenador del Orihuela, Vicente Verza, no dudó en afirmar ayer que "tenemos goles a favor de estar en ascenso, y goles en contra para estar en descenso".
El técnico recordó que una vez rota la racha negativa de tres derrotas consecutivas, la asignatura pendiente es "ganar en casa, y para eso tenemos que ser capaces de sumar el mayor número posible de puntos en los tres partidos que nos quedan antes de las vacaciones de Navidad, ya que dos de ellos son en Los Arcos".
Para conseguir lo que pretende, opina que "tenemos que ser fuertes y jugar como lo hicimos el domingo, con las bandas bien abiertas, llegadas arriba y con la concentración al máximo".
Verza se mostró contento con el resultado de su equipo en el derbi provincial disputado en Dénia, "porque ante estos momentos de crisis que hemos tenido, los jugadores han sido capaces de unirse más, y, en los momentos difíciles, sacar esto adelante". No obstante reconoció que llegó a temer por el resultado cuando el Dénia empató. "El empate no debió llegar porque unos minutos antes de que nos marcaran, tuvimos dos ocasiones muy claras", concluyó.