LUCAS V. BELMAR
Es poco probable que algún aficionado al fútbol no haya visto todavía las vejaciones sufridas por el jugador del Hércules, Sendoa Aguirre, durante el partido disputado el pasado domingo en Tarragona, frente al Nàstic. Las imágenes, captadas en directo por las cámaras de Canal Plus, y repetidas después en varios programas de emisión nacional, causaron ayer vergüenza ajena en el club catalán, así como impotencia e indefensión en el Hércules.
"Cuando iba a sacar un córner se acercaron cuatro o cinco aficionados del Nàstic y empezaron a escupirme e insultarme, a sólo cinco centímetros de mi cara", explicó Sendoa, quien tuvo una reacción ejemplar, ya que ni siquiera se dio la vuelta para contemplar a los ojos a los aficionados catalanes. "Lo peor de todoes que el auxiliar no hizo nada y estaba a mí lado. Me podían haber agredido perfectamente", agregó el extremo herculano.
"Fueron unos 30 segundos muy desagradables y hay que intentar que estas personas no vuelvan a entrar nunca en un campo de fútbol", concluyó Sendoa, un jugador poco amigo de la notoriedad y al que no le gustan demasiado los micrófonos. Por este motivo apostó ayer por pasar página tras el incidente acaecido en Tarragona. "Lo importante es que ningún jugador tenga que volver a pasar por esta situación. Ahora sólo quiero olvidarme de eso y centrarme en preparar de la mejor manera el partido ante el Éibar", dijo Sendoa.